admin/ enero 31, 2019/ Comentarios/ 0 comentarios

Por fin, hoy parece que se han abierto las puertas del nuevo hospital de Cáceres, o dicho con más precisión, la primera parte del hospital de Cáceres, que llevaba esperando ya no recuerdo el número exacto de años. Enhorabuena en cualquier caso. Es necesario, para una región tan amplia y una población tan dispersa, tener un hospital que funcione con todas las garantías de cualificación humana y con la mejor tecnología.

Algunos comentarios nos llevan a dudar de la terminación de dicho hospital, que esperamos no dure veinte años más cuando la parte nueva se haya convertido en vieja, porque, para Extremadura, parece que no hay prisas. ¡Los extremeños que aguanten!, y cuidado con pasarse, no sea que se enfaden los jefes y puedan mandarnos a la cama sin cenar o reducirnos al silencio y castigarnos por protestar.

Hoy también se está hablando del cierre de Almaraz y de las necesidades de trabajo de los pueblos colindantes. La gente necesita trabajo, y nuestros políticos no han buscado un plan alternativo en todos estos años. ¿Vamos a dejar a todas estas poblaciones en la calle? Otros se han beneficiado de esta energía sin querer asumir ningún inconveniente para ellos (como Lemóniz) y aprovechando las ventajas de tener domiciliada la empresa en su comunidad y, con ella, los beneficios de tributación y la energía a precios reducidos. Esa tributación le corresponde a Extremadura.

Se habla también de una gran manifestación para que no se deje morir a la ciudad de Cáceres, de más paro, del tren que Dios sabe cuándo comenzarán a arreglarlo y del AVE·que ya suena como un futurible.

“¡Aguanta!, Extremeño ¡aguanta!, que peor lo pasaste en los años cuarenta y en el año del hambre, ¡aguanta!”. Ésta parece ser la respuesta de los responsables que nos han marginado durante tantos años y que no tienen prisa por solucionarlo, ni sus representantes son capaces de exigirla. La presión y los beneficios parecen reservados para los separatistas.

Hoy, al menos, tenemos ese caramelo del nuevo hospital, pero no podemos callarnos con la falta de decisiones urgentes y contundentes para arreglar la cantidad de problemas que abruman a Extremadura por la dejación de los Gobiernos que han gobernado durante tantos años.

Aún esperamos tener un aeropuerto civil, única región que no lo tiene, que el tren no nos separe de Portugal, que nos devuelvan las líneas férreas que nos quitaron y que nos permitan un desarrollo integral y comunicaciones con toda España y con Portugal.

Pedro cañada, María Guadalupe, Agustín Moreno

Los Gobiernos son, en gran medida, los responsables de nuestra marginación, de nuestros desequilibrios y de que parezca que no somos miembros de la nación que, con tanto ahínco, defendemos y de la Constitución que cumplimos con el mismo rigor. Tenemos que insistir y repetirlo para que alguna vez se lo tomen en serio.

El tren, ahora, parece la bandera visible a toda España, pero esto no es más que la punta del iceberg. Extremadura necesita un plan especial para ponerse a nivel del conjunto de España. No podemos seguir siendo la región olvidada e indefensa que estamos padeciendo.

PEDRO CAÑADA Y AGUSTÍN MORENO. PRESIDENTE DE EXTREMADURA UNIDA Y PRESIDENTE DE JUVENTUD DE EXTREMADURA UNIDA

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